Capítulo 19.1. Cuatro Niveles del Zen

EL PERDÓN DE BUDA

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Los diez mil dharmas vuelven al Uno. Entonces, ¿a dónde vuelve el Uno?
Si un hombre pobre viene pidiéndote ayuda, dale lo que necesite según tus recursos.
Muéstrale gran amor y gran compasión, considerándolo como si fuera parte de tu propio cuerpo.
Esto es la caridad (dana) verdadera, el compartir verdadero, el dar verdadero.
‘Yo’ y ‘tú,’ ‘sí mismo’ y ‘otro’ no son dos, sino un cuerpo.
Todos venimos al mundo con manos vacías, y saldremos con manos vacíos.
Esto es nuestra vida.

~Maestro Zen So Sahn

 

 

El budismo se basa en el esfuerzo individual para despertarse a la esencia básica del Universo. Luego se dedica a la ayuda de otros para que despierten también a esta esencia. Todos tenemos esta esencia, por tanto, todos somos iguales y todos merecemos ser felices.

 

 

Budismo no es una religión enfocada en otros mundos después de la muerte, sino en la experiencia directa de la Esencia inherente en este mundo presente. Es un proceso de transformación desde un yo limitado a un Si Mismo Eterno.

 

 

Todo lo que nos limita está basada en ideas de la mente chica, lo que se experimenta como deseo, frustración, e ilusión. Por medio de la práctica del Zen, estas mismas ideas se transforman en benevolencia, compasión, y sabiduría.

 

 

El Zen nos da las herramientas para calmar la mente y transformarla en la libre expresión de compasión. La práctica del Zen se basa en soltar el apego a los pensamientos dualistas. Hay cuatro niveles de zen:

1. El zen teórico.
2. El zen de la no-mente.
3. El zen de la verdad tal cual.
4. El zen de la verdad simplemente así.

 

 

El zen teórica (1) es el reconocimiento de una enseñanza fundamental del Buda-Dharma, la que todo es vacío. El Sutra del Corazón nos explica que todo fenómeno es esencialmente vacío, perfecto, y puro. “Los cinco skandhas eran, como son, en su propia naturaleza, vacíos, inmaculados, y puros.”

 

 

Todo es una pureza más allá de la dualidad de puro/impuro, lo que quiere decir que todo es la esencia eterna de la vida, la que no nace ni muere, ni existe ni no-existe a la vez. No puede ser algo que nace puesto que es eterno y no limitado por el nacer y morir de las cosas, lo temporal. Es puro porque no falta nada, es completo en sí. Aunque se manifiesta como la existencia de todos los fenómenos, siempre es libre de la condición de transitoriedad, cambio y transformación de los fenómenos.

 

 

La mente chica no puede entender este hecho por completo. Por lo tanto, zen nos presenta con una cierta verdad en la que tenemos que primero contemplar y considerar intelectualmente como una posibilidad. Pero la contemplación intelectual no es lo mismo como experimentar directamente en carne y hueso. Por eso, tenemos que pasar del plano de enseñanzas intelectuales al plano más profundo de experiencia directa del zen de no-mente.

Capítulo 19.1. Cuatro Niveles del Zen

Comienza tu viaje hacia una existencia llena de serenidad y propósito. El zen no es solo una filosofía, sino una actitud para abrazar el bienestar y la plenitud que siempre anhelaste. En Tómatelo Zen encontrarás un camino para crear tu propia paz interior a través de prácticos consejos y técnicas de manejo emocional, obtendrás las herramientas para enriquecer tu corazón.