Capítulo 28.2. El Sol y La Luna del Zen

EL PERDÓN DE BUDA

COMPRAR LIBRO

MENTE, PUREZA, Y DETERMINACIÓN: La mente es la esencia de lo que somos, es vacío y no puede ser el objeto de la percepción. Además, esta mente es inherentemente pura, la que tampoco se puede ver. Por lo tanto, se entiende que cualquier cosa vista es un objeto de la mente, y no la mente en sí. Esto incluye cualquier imagen, idea, o sensación. Así que, ver la mente de esta forma es una ilusión.

 

 

Entonces, para encontrar la mente, hay que entender primero que es nuestra esencia inherente, y esta esencia es siempre pura, y no es lo que se puede ver como un objeto de percepción. De este modo, nuestra práctica comienza con esta comprensión, que crea una cierta estabilidad y fuerza interior, lo que se llama ‘determinación,’ …

 

 

…es decir, nos muestra como una persona que ni habla ni piensa en las faltas de los demás, ya que la tendencia de hablar o pensar mal de otros obstruye el libre fluir y expresión del Tao o la esencia, la fuente de la vida, que funciona por medio de toda forma.

 

 

Somos vehículos de esta esencia en cada momento de nuestras vidas, ayudamos y aliviamos el sufrimiento del mundo, mientras que no estamos engañándonos con ideas falsas que bloquean este libre fluir de esencia.

 

 

En la próxima sección del Sutra, se aclaran dos aspectos de meditación zen en cuanto al interior y al exterior:

Ya que entienden esto, ¿qué significa ‘sentarse en meditación’? Esta enseñanza significa exteriormente ‘sentarse’ sin obstáculo en ningún lado, o sea, no generar los pensamientos [discriminatorios] en ningún momento. Interiormente, la meditación significa ver la naturaleza original sin confundirse.

 

 

Lo que quiere decir, es que debemos sentarnos tranquilamente sin pensamientos agitados, dualistas o discriminatorios, y simplemente experimentar la calma lucidez de nuestra esencia original.

 

 

Y ¿qué significa meditación Zen? Interiormente meditación es no confundirse. Exteriormente Zen es excluir forma. A pesar de que haya forma afuera, si adentro la naturaleza no se confunde, entonces, siempre eres en ti mismo puro y en ti mismo en meditación.

 

 

He aquí que la meditación es mantener conexión con la esencia en todo momento, sin distracciones basadas en los pensamientos de deseo, aversión, o delirio. Cuando se distrae, simplemente vuelve a la esencia de la mente calma lúcida. Así, uno siempre se orienta a la pureza de la esencia que es nuestro verdadero Yo.

 

 

El mero contacto con circunstancias en sí causa confusión, así que separación de la forma exterior es Zen; y no sentirse tocado adentro (por la forma) es meditación. Siendo meditación adentro y Zen afuera, es lo que se entiende como meditación Zen.

 

 

Lo que se expresa aquí es que tenemos la tendencia de apegarnos a los objetos de nuestros sentidos. Sin embargo, al darnos cuenta de que estamos fascinados por estos objetos, siempre podemos soltarlos y volver al hwadu, la respiración, o el silencio interior, y descansar en la esencia percibida como vacío.

Capítulo 28.2. El Sol y La Luna del Zen

Comienza tu viaje hacia una existencia llena de serenidad y propósito. El zen no es solo una filosofía, sino una actitud para abrazar el bienestar y la plenitud que siempre anhelaste. En Tómatelo Zen encontrarás un camino para crear tu propia paz interior a través de prácticos consejos y técnicas de manejo emocional, obtendrás las herramientas para enriquecer tu corazón.