La segunda actitud mental por fomentar es gran fe, confiar en el hecho de que mucha gente ha logrado este despertar por toda la historia del budismo zen mediante este método directo y eficaz.

Tenemos que creer que va a funcionar para nosotros también.

Además, tenemos que creer en nosotros mismos, que tenemos la fortaleza, energía, y capacidad de despertarnos.

Debemos creer que la naturaleza búdica es nuestro derecho de nacimiento y tenemos la capacidad para experimentarla personalmente.

Finalmente, debemos cultivar gran duda (cuestionamiento), el componente clave para la práctica con hwadu.

Sin la sensación de duda, estamos solamente practicando con palabras muertas del hwadu.

Para que sean vivas, generamos la duda, al infundir las palabras con energía vital, así los pensamientos comienzan a disminuir y desaparecer.

Debemos generar tanta duda, que se sienta como la fuerza de una locomotora que vuela sobre sus vías a toda carrera.

Si podemos mantener tal duda constante, eventualmente la duda se rompe y se abre, y nos revela lo que el zen está describiendo.
