Capítulo 12: Cómo Arreglar Un Altar

EL PERDÓN DE BUDA

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Altares atractivos pueden arreglarse sobre un estante, una repisa, una mesita o sobre una cómoda.

 

 

Lo ideal es que ocupe un lugar central del cuarto, más o menos un metro o metro y medio sobre el piso.

 

 

Se puede cubrir la superficie con una tela decorativa.

 

 

Simbolismo y uso
Un altar sirve como un punto de enfoque, y una expresión de tu práctica budista.

 

 

Normalmente se ofrece una varita de incienso al altar antes de comenzar un período de meditación, mientras se recita una escritura o cuando se le ofrece mérito a un amigo necesitado.

 

 

Se puede utilizar un altar también como una forma de pedir ayuda, apoyo, o consejo de tu Yo Verdadero (La Naturaleza Búdica).

 

 

El simbolismo para este “llamar y contestar” se puede encontrar dentro del arreglo del altar en sí.

 

 

Agua representa tanto la calma como el fluir de la meditación.

 

 

La taza que contiene el ofrecimiento de agua ocupa justo el centro del altar.

 

 

De la misma manera, cuando nos tranquilizamos adentro, podemos oír la voz pequeña y tranquila de nuestra Naturaleza Búdica, la que muchas veces no se puede oír por el ruido de nuestros pensamientos y opiniones.

 

 

Para hacer una pregunta verdadera deberías tranquilizarte lo suficiente para oír la respuesta.

 

 

Mantén la taza llena y cambia el agua regularmente.

 

 

Flores son fenómenos atractivos pero fugaces.

 

 

Asimismo, toda cosa se cambia continuamente y no se puede aferrarla como un refugio permanente.

 

 

Al comprender esto se puede entender el concepto de lo imperdurable.

 

 

Al reconocer lo imperdurable se despierta la Mente que Busca el Sendero, la que busca más allá la superficie de las cosas para encontrar Él que es Eterno e inalterable.

 

 

Flores de seda o una planta en una maceta son preferibles a flores vivas cortadas como un ofrecimiento.

 

 

Una estatua de un Buda o una Bodhisattva representa con Él que buscamos reunirnos de nuevo, nuestro Yo Verdadero.

 

 

Se recomienda poner la estatua sobre una cajita o una base para levantarla un poco sobre la superficie del altar.

 

 

Esto significa que debes tener la aspiración de levantarte al nivel de la Enseñanza y no tratar de bajarla a tu propio nivel de comprensión.

 

 

El Buda Cósmico nos encontrará en medio, pero nosotros mismo somos los que deben hacer el esfuerzo a cambiarnos.

 

 

 

Una vela significa la luz de la sabiduría, o perspicacia religiosa, la que viene de nuestro Yo Verdadero.

 

    

 

La sabiduría no es una colección de ideas o conocimiento sino una comprensión verdadera de cómo son las cosas.

 

 

Como una lámpara brillante traída a la oscuridad de un cuarto, la sabiduría tiene el poder a desaparecer la ignorancia y el miedo y además iluminar lo que se debe hacer.

 

 

Una vela sencilla o una luz eléctrica son adecuadas.

 

 

El incienso simboliza el adiestramiento.

 

 

Se puede ofrecer el incienso al altar por varias razones: para pedir ayuda con una actitud de la mente que desea cambiarse, como un ofrecimiento de gratitud o mérito, o el deseo de comprender la Enseñanza más profundamente.

 

 

l tranquilizarse (agua) y buscado más allá de lo imperdurable (flores) por la ayuda de Él que es Más que el yo pequeño (estatua del Buda/Bodhisattva) oímos la voz de nuestra propia Naturaleza Búdica hablándonos (llama de la vela).

 

 

La perspicacia sola, sin embargo, no es suficiente. Hay que estar dispuesto a poner la Enseñanza a la práctica.

 

 

Así, el incienso simboliza nuestra determinación a adiestrarnos.

 

 

Cuando se prende la llama de sabiduría y se ofrece en el recipiente del incienso, lo que era duro y quebradizo antes, se transforma poco a poco en la fragancia del Dharma, la cual impregna todo.

 

 

El recipiente del incienso se forma como una caldera, otro símbolo de la determinación.

 

 

Cuanto el calor fuerte puede derretir varios objetos, volviéndolos una masa única de metal, tanto se puede llegar a ser Uno con la Verdad en la manera que se puede intensificar el adiestramiento propio del budismo (por ejemplo, volviéndose suficientemente motivado).

 

 

Llena el recipiente del incienso con arena o cenizas de incienso, y tamiza los pedacitos del incienso que se queden de vez en cuando con un calador.

 

 

 

 

 

 

Capítulo 12: Cómo Arreglar Un Altar

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