Debilitar el poder de la sensación o emoción sobre nosotros es simplemente una parte natural de este proceso – a pesar de que no podemos hacerla desaparecer, no obstante, se desvanece. ¿Por qué?

Pues, debido a que no era algo fijo, no era nada permanente, por tanto, no era real. Era simplemente una forma condicionada del pasado que provocaba ciertas reacciones.

Nuestra capacidad de pausar un momento, atentos a lo que está pasando dentro de nosotros, sin hacer nada, es el segundo paso. El desvanecimiento ocurre por sí mismo. No tenemos que hacer nada para que ocurra.

Avalokiteshvara: Kanzeón, bodhisattva de compasión

Sin embargo, es parte del proceso que hemos puesto en marcha al estar dispuestos a no reaccionar a la molestia de una sensación desagradable. Mientras que el desvanecimiento está ocurriendo, se reemplaza con el sentido de que todo lo que existe está bien simplemente tal como es en este instante.



